Cara a Cara: Peugeot 206

01/08/2018 11:39
Motorpress Autos

Despertar felino

Diseñado por el turco Gunak Murat, el 206 llegó al mercado europeo en septiembre de 1998 con una estética muy personal, simpática y con gran equilibrio de líneas. A diferencia de los diseños tensionados de los Peugeot 106, 306 y 406, el 206 era más “redondo”. Además, el formato felino y tamaño de los faros delanteros, y la toma de aire en el capot eran sus rasgos más característicos. En aquel entonces, apenas meses más tarde se presentaba en Argentina, importado por Sevel y con un solo motor: el 1.6 de 8 válvulas y 90 caballos.

El interior del Peugeot 206 mostraba un diseño elegante en el que daba una relativa importancia a la consola central y a los tapizados coloridos junto al predominante negro en casi todo el habitáculo. Aquellos que supieron tenerlo en su garaje recordarán (o lo recuerdan todos los días…) la incomodidad a la hora de utilizar las teclas de los levantavidrios, ligeramente “escondidas” al lado del freno de mano. Su chasis no aportó ninguna novedad, ya que su eje delantero pertenecía al 306, pero adaptado a las medidas del 206.

Habitáculo bitono, un plus del 206. La plancha también marcó un antes y un después en la categoría. Los materiales aprobaban.

Apenas un año después de su presentación oficial y luego de la disolución de Sevel Argentina (PSA Peugeot-Citroën queda como accionista mayoritario), de la planta de El Palomar, en Buenos Aires, sale el primer Peugeot 206 de producción nacional. Sin cambios a nivel diseño, se suman nuevos niveles de equipamiento bajo la sigla “X”, donde el aire acondicionado era opcional, en las opciones de cinco y tres puertas. Ya en el 2000, pero importada desde Francia desembarca la primera opción deportiva: la GTi. Con motor 2.0 litros heredado del 406, entregaba 137 caballos y una velocidad final de 205 km/h. Llantas de 15” y detalles en aluminio, pero con una suspensión que debía ser más rígida.

Dos años más tarde llega el motor de entrada a la gama nacional, el 1.4 de 75 caballos, y otro importado desde tierras europeas: el CC, una versión “coupé-cabrio” del 206 con techo rígido que se guardaba en baúl (inexistentes plazas traseras…), único espécimen en su categoría con este tipo de versión. Montaba el 1.6, pero con 16 válvulas y 110 CV, que luego reemplazaría al de 8 válvulas en el mercado local.

Gama variada si las hay. Con el paso del tiempo llegaron más versiones implementadas sobre la base del chasis del 206, pero con mínimas reformas y la inclusión de mayor equipamiento, transmisión automática y un 2.0 HDi de 90 CV que daba que hablar. Tal es el caso de las opciones SW, una “wagon” que después tendría su variante aventurera “Escapade”; el no muy agraciado sedán, que incorporaba un tercer volumen (algo que también hizo Renault con su Clio y que tampoco funcionó…); la configuración más básica, con paragolpes en color negro; las ediciones especiales, como la Roland Garros; y el afamado RC: el 206 más deportivo que vimos por estas tierras. Este último montaba el 2.0, pero con 180 “burros” (el mismo propulsor visto en el elegante Citroën C4 VTS) que llegó para enfrentar el Clio Sport (2.0 172 CV). ¿Prestaciones? 0-100 km/h en 7,5 segundos y 218 km/h de máxima con corte a 7.300 rpm.

Ya en 2008, llegó un restyling denominado 207 Compact, que en nada se asemejaba al 207 europeo. Mayo de 2012 le dijo adiós al 206, ya en ese momento bajo la denominación Génération, luego de 13 años de producción local y una a cosecha de virtudes que lo posicionaron como uno de los autos más queridos por los jóvenes (y no tantos) en cada rincón donde fue comercializado.

La otra esquina

En 2013, la marca del león pone en marcha una nueva etapa para su modelo compacto en la región. Desde Brasil, llega el 208, reemplazante del mencionado 207 Compact (con el cual convivió unos años). Totalmente renovado, con nueva plataforma, solo conservó las mecánicas que compartía con su primo Citroën C3. El 1.4 de 75 CV pasó a 1.5 y 90 CV, mientras que el 1.6 sumó distribución variable y mejoras en la inyección para pasar de 110 a 115 CV. Diseño atractivo, el baúl más grande entre los regionales (318 litros), un interior llamativo que se centra en una pantalla multimedia ubicada en lo más alto de la plancha, y mayor equipamiento de seguridad (adeuda ESP aún) y confort. Sin embrago, la adopción por primera vez en el modelo de un motor naftero turbo con 165 caballos fue la mayor sorpresa, al igual que el 1.6 HDi de 92 caballos que llega desde Francia.

Nada quedó de aquel 206. Un auto que se convirtió en un hito por romper esquemas en cuanto a diseño dentro del segmento y ofrecer un sinfín de carrocerías y configuraciones mecánicas para los más de 5 millones de usuarios. 

Todo nuevo. El interior del 208 replantea el concepto de funcionalidad. Volante pequeño, destacada pantalla multimedia e instrumental alejado.

206

- Inauguró el family feeling “felino” de la marca.

- Fue el compacto con mayor cantidad de carrocerías. 

- Comercializó más de 5 millones de unidades.

- Motor turbodiésel más potente de la categoría.

- Versión deportiva RC con motor 2.0 y 180 CV.

208

- Diseño del cockpit minimalista.

- Se ofrece con motor Turbo de 165 CV.

- Solo en opciones de 3 y 5 puertas.

- Llega la caja automática de seis marchas.

- Sigue sin ofrecer ESP

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