Prueba BMW 540i M Sport: ¿Quién da más? (Parte II)

28/12/2017 17:00
Motorpress Autos

Lo que BMW denomina “Pack M Sport” comprende una serie de elementos y accesorios que no están disponibles en la versión normal (el 540i a secas). Este “paquete” ofrece butacas deportivas para conductor y acompañante, frenos de mayor poder, llantas de 19” con neumáticos de medidas diferentes en ambos trenes (245/40 y 275/35 atrás), suspensión adaptativa, volante deportivo multifunción y distintivos M en los laterales. Por lo tanto, no se debe confundir con el M5, que está motorizado con un V8 de 4,4 litros con turbo y 560 CV a un valor muy superior, cercano a los 195 mil dólares.

Prestaciones y comportamiento

Como en todos los BMW de serie, la velocidad máxima está autolimitada a 250 km/h. Para ser exactos, de 0 a 100 km/h con dos personas a bordo y tanque lleno, registramos 5,8 segundos y 24,6 para cubrir el kilómetro. El consumo, considerando el peso (unos 1.800 kilos en orden de marcha) y la potencia, se mostró más que correcto ya que a 130 km/h en D8 a 1.900 rpm y modo EcoPro necesitó 8,4 litros con una autonomía superior a los 800 kilómetros.

Otro de los aspectos en los que el 540i M se mostró sumamente eficaz fue en las pruebas de frenaje, con distancias muy similares a los de un superdeportivo: a 60 km/h se detiene en solo 12,6 metros y a 100 km/h (el valor más representativo), en poco más de 35 metros.

El comportamiento dinámico ofrece una serie de facetas, dependiendo del modo que se seleccione. En condiciones normales (Confort) el desempeño en ruta es de primer nivel, sin inclinaciones exageradas de la carrocería y transmitiendo un alto grado de confort y seguridad, respondiendo a lo que el conductor le indica. Pero, si se opta por una conducción más radical y se elige el modo Sport+, el 540i M se transforma en un verdadero auto deportivo, con suspensiones que reducen unos 10 mm su despeje, desconecta el control de tracción y estabilidad y endurece la configuración de ambos ejes. Como es de suponer, se pierde confort de marcha debido a una mayor rigidez, pero al mismo tiempo se logra una comunicación total entre auto y conductor. Por otra parte, la caja automática de ocho marchas pasará los cambios en forma mucho más vertiginosa, con una leve patada, que se siente en la espalda ante cada pasaje. Al efectuar rebajes mediante las levas, se nota que el sistema preserva el motor y no conecta el cambio inmediato inferior hasta que el motor gire a menos de 4.000 vueltas. Cuando se transita en este modo, se debe tener en cuenta que las ayudas electrónicas estarán fuera de servicio y todo dependerá de las aptitudes y experiencia de quien se encuentre al volante. No recomendable para novicios.

Precio y rivales

El BMW 540i arranca en 102 mil dólares, pero para ser propietario de un M Sport con todos los opcionales se deberán desembolsar 125 mil. El Audi A6 Stronic de 333 CV –en el caso de que esté disponible– tiene un valor de lista de 89.900, aunque su equipamiento de serie es de un nivel inferior, en tanto Mercedes-Benz ofrece el Clase E con Pack AMG Line (333 CV y tracción 4Matic) a 102 mil dólares, mismo valor que el 540i sin Pack M Sport.

A favor

 -Equipamiento de serie/Multimedia

-Terminación y materiales

-Prestaciones/Poder de frenado

-Comportamiento dinámico

-Consumo adecuado

En contra

-Dosificación de temperatura del climatizador

-Precio comparativo

-Auxilio temporal

-Visibilidad panorámica

-Maniobrabilidad algo limitada

 

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