Prueba Kia Cerato: Dame volumen (Parte I)

26/12/2017 18:00
Motorpress Autos

Desde la presentación de Carnival que Kia está con muchas ganas de mover el avispero. Es que, al igual que otras empresas de menor volumen que las generalistas, el cambio de coyuntura le sentó como anillo al dedo.

Pero uno de los puntos clave en la estrategia, por lo menos de la filial local, es la planta que la marca levantó en Pesquería, México, y que será una de las proveedoras de Cerato y Rio (2018), con todos los beneficios que eso implica desde lo tributario: “Vamos a cambiar el modelo de negocio”, dispararon en la presentación. Léase: “Trataremos de vender más”.

La usina en su capacidad máxima tendrá un volumen de producción de 400.000 unidades por año. Uno de esos Cerato que ya está produciendo pasó por nuestras manos.

Nombre conocido

Para no hacerte lío: es el Cerato que se vendía en nuestro país hace unos años, pero con un refresh de algo más de mitad de vida y con el cambio de origen mencionado (no más Corea del Sur).

Estéticamente es muy moderno y ligeramente llamativo: las líneas filosas y las llantas de 17 pulgadas de jugado talón (45) le dan un toque deportivo y jovial que tiene que tener un modelo que quiere ser protagonista y más en un sedán, que siempre tiene el lastre –estilístico– del tercer volumen. Ah, y hasta tiene branquias ¡funcionales! en la trompa.

Adentro, la audacia queda de lado: lo más jugado es un patrón tipo fibra de carbono que cubre buena parte de la plancha. El resto, muy oriental, muy Kia, con líneas ya vistas que no sorprenden en absoluto, pero que cumplen, y una calidad que va de la mano con lo que ofrece el segmento, pero detrás de los referentes.

Quien se ponga al comando dispondrá de una butaca con regulaciones eléctricas, memoria y un volante repleto de comandos intuitivos para manejar todo desde allí. Los que viajen atrás harán uso de unas plazas traseras espaciosas y salidas de aire, pero tan sólo dos cinturones inerciales y una plaza central dura: sí, hay lugar para 3, pero el del medio no va a ir tan cómodo. La buena es que el baúl tiene una buena capacidad de 482 litros, pero no nos gustaron los brazos intrusitos ni que sólo se pudieran rebatir las plazas traseras desde allí.

Por nuestras manos pasó la variante más equipada. Sabido es que para limar hasta el último peso disponible este tipo de compañías apelan al recorte. Su dotación general es correcta (ver ficha), pero el de los medianos es un segmento que evoluciona a pasos agigantados, con ejemplares que ya estacionan solos. Por eso sorprende que, por ejemplo, el Cerato no traiga navegador, aunque le damos kudos por la incorporación de Android Auto y Car Play que le da un poco de aire fresco y, además, le suma la navegación, aunque sea de este modo y con el costo correspondiente al uso de los datos de tu plan.

(Continúa en Parte II)

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