Prueba: Porsche Macan PDK (Parte I)

28/05/2018 12:33
Motorpress Autos

Por Guido Tonelli - Fotos: Miguel Tillous

Todavía hay quienes recuerdan 2002 como un año negro en la historia de Porsche. El Cayenne se presentó ese año y muchos lo consideraron un sacrilegio para la genealogía de los de Stuttgart. Y ni se imaginaban que estaba en camino el sedán…

Más de una década después, con las SUV punteando los patentamientos de la marca –y del mundo–, Porsche lanzó el Macan, el lógico hermano menor del Cayenne, para abarcar un mercado fructífero y ofrecerles una opción más a quienes querían ingresar en el mundo de los todoterreno con el escudo dorado en la trompa.

Ya asentada, la Macan recibió una nueva variante en 2016 denominada “Macan”, a secas. Con un equipamiento más acotado, pero siempre predispuesto a recibir opcionales, pasó por la flota de auto test con su motor cuatro cilindros turbo de 252 CV.

Irónicamente base
De austera tiene poco, pero la realidad es que esta variante es la entrada de gama, con lo cual la lista de equipamiento es menos caudalosa que las del resto (S, GTS y Turbo), que rozan lo estrafalario. Eso lo percibimos inmediatamente cuando ingresamos al habitáculo, donde se nota la ausencia del reloj analógico central tan característico de la marca.

Pero vamos por partes. Por fuera, la manera más fácil de reconocerlo, además de la inscripción en el portón, es a través de sus pinzas de freno negras, que se dejan ver entre las llantas de 19”, que en esta unidad eran opcionales.

Adentro todo está meticulosamente cuidado y se respira el característico aire Porsche, con materiales de muy buena calidad y un esmero alemán (se fabrica en Leipzig) en su ensamble y presentación. Su diseño destila Porsche, con la gran consola entre los asientos tipo cockpit de avión y el PCM copando el centro. 

Quien se ponga al comando lo hará sobre una butaca de regulaciones eléctrica, con una gran sujeción, un acertado mix de cuero y alcántara, y un tablero con relojes analógicos –el derecho íntegramente digital y con muchísima información relativa al estado del vehículo–, navegación, tracción instantánea, etc.

En términos habitacionales, la Macan es un vehículo que lleva tranquilamente a cuatro personas, amén de una buena distancia entre ejes de 2,8 metros, con un buen espacio al techo y para las piernas atrás, aunque un tercer pasajero en las plazas traseras no estará muy cómodo (cuenta con tercer apoyacabezas y tres cinturones inerciales) ya que, además, la plaza central está más preparada para ser apoyabrazos que butaca y el túnel de transmisión sacará espacio de piernas. Ah, nos sorprendió la poca cantidad de portaobjetos en la zona del cockpit.

Los pasajeros contarán con un baúl de apertura eléctrica (que puede inclinarse para mejorar la carga) y buenos 500 litros de capacidad, aunque bajo el piso de carga se esconde un auxilio de tipo temporal.

El resto de la vida a bordo es muy bueno, con elementos como climatizador trizona, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, ocho parlantes y techo panorámico (opcional de 4.605 dólares), como lo más destacado...

(continúa en Parte II)

 

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