La noche del domingo 12 de abril de 2009 el GP de Qatar para MotoGP no se pudo disputar por un repentino aguacero que se desató en medio del desierto. La imposibilidad estuvo en el reflejo de las luces que producía un piso mojado y que se tornaba contraproducente para la visibilidad de los pilotos. Hasta ese momento, se habían disputado las pruebas de 125 cc, parte de 250 cc, y la final de MotoGP se pasó para el lunes (ya que así lo pidieron los pilotos y porque las posibilidades de infraestructura del trazado de Losail lo permitían). Aquella carrera la ganó Casey Stoner con Ducati, y el campeón a fin de año fue Valentino Rossi, con Yamaha.

Este fin de semana, la meteorología le jugó una mala pasada al campeonato más importante de las motos prototipos, ya que fuertes lluvias sobre la región de Silverstone durante sábado y domingo trastocaron los planes para el normal desarrollo del Gran Premio de Gran Bretaña. En lo previo, la lluvia durante la disputa de la FP4 de MotoGP dejó al descubierto una mala evacuación del agua en el recientemente reasfaltado trazado británico. Prueba de ello fue la cantidad de caídas por “aquaplanning” que hubo en los últimos minutos, con el pobre de Tito Rabat llevándose la peor tajada al terminar con múltiples fracturas en una de sus piernas.

Debido a las previsiones climáticas, se decidió que MotoGP inaugurara la programación de carreras del domingo, pero abrir ese paraguas no alcanzó. La fuerte lluvia esperada comenzó a caer mientras se formaba la grilla (a las 11.30 de Silverstone) y siguió hasta bien entrada la tarde, cuando pasadas las 16 se decidió cancelar definitivamente el espectáculo, luego de muchas idas y venidas, tiempos de espera, reuniones y deliberaciones. La palabra final la tuvieron los pilotos, tras una reunión de la Comisión de Seguridad con las autoridades de Dorna. De parte de los responsables locales, los organizadores del GP deslindaron parte de su culpa hacia la empresa responsable del asfalto, Aggregate Industries, después de pagar más de 2 millones de euros para un trabajo que, entre otras cosas, no contempló la chance de un rápido y eficiente drenaje.

Las poles conseguidas por Jorge Lorenzo (MotoGP), Francesco Bagnaia (Moto2) y Jorge Martín (Moto3) se quedaron sin una efectivización en carrera y el vértigo de la velocidad pasó ahora hacia la próxima fecha, cuando se corra del 7,8, y 9 de septiembre en el circuito de Misano Adriático (rebautizado como Marco Simoncelli).

Otros antecedentes de complicaciones por el mal tiempo, se remontan al GP de Indianápolis de 2008, cuando pasó por sobre el circuito la cola del famoso huracán “Ike”, que obligó a la detención de la adelantada final de MotoGP y dejó sin efecto para la programación la carrera de 250 cc. También se canceló el GP de Austria de 1980, cuando toda la programación del domingo fue anulada a raíz de las intensas nevadas nocturnas que dejaron un manto blanco sobre el A-1 Ring.