Más allá de tener un espacio para seguir acelerando cuando no está en competencia, uno de los objetivos de Valentino Rossi al fundar su VR46 Academy en su “ranch” de Tavullia fue preparar el terreno antes de su retiro. Decenas de potenciales estrellas del motociclismo italiano e internacional desfilan por sus reviradas pistas y solo los mejores siguen para “formarse” de acuerdo a los lineamientos del estilo “VR46”. 

Este fin de semana en Sepang, el propio Rossi vivió un gran momento con la consagración de Francesco “Pecco” Bagnaia, el segundo integrante de la academia que logra un título mundial (el primero fue Franco Morbidelli, el año pasado). Bagnaia llegó con una importante ventaja de 36 puntos a Malasia y simplemente tuvo que controlar el andar de su rival Miguel Oliveira para cumplir el objetivo que se autoimpuso a fines de 2017, cuando probó una Ducati de MotoGP y fue contratado por el equipo Pramac para pasar a la clase mayor a partir de 2019: conquistar la corona 2018 de Moto2. La alegría al cabo de la competencia malaya fue mayor para Rossi al comprobar cómo su medio-hermano Luca Marini se imponía por primera vez en una prueba mundialista. Genes o no, Luca tiene mucho de Rossi y su éxito en Sepang confirmó una progresión que se inició en las últimas temporadas. 

Las alegrías, aunque de menor tono porque no hubo concreción del objetivo, también estuvieron para “Vale” en la carrera de Moto3, ya que otro de sus “pollos”, el italiano Marco Bezzecchi, luchó denodadamente para estirar la definición del campeonato hasta Valencia. Sin embargo, se topó con el típico fragor de las aguerridas batallas de la clase menor y con un Jorge Martín muy inspirado, quien esperó hasta el momento oportuno de dar gas y escaparse cuando faltaban tres vueltas. Martín se impuso con holgura, mientras que Bezzecchi tuvo que pelear codo a codo con sus pares para conseguir el resultado que buscaba. No lo logró, pero igual demostró su calidad para más adelante. 

En MotoGP, a cuatro vueltas estuvo Rossi de tener su gran día en Malasia. El italiano saltó a la punta ni bien se apagó el semáforo y tuvo bajo control a Johann Zarco durante los primeros giros. El francés partió desde la pole tras la sanción a Marc Márquez por entorpecer el andar de Andrea Iannone en clasificación (se lo penó con seis lugares en la grilla). Sin embargo, al español le tomó poco menos de cinco vueltas llegar a puestos de podio, tras superar a Dovizioso, Iannone (antes de su caída) y Miller. Una vez que Márquez dejó atrás a Zarco, todos imaginaron un nuevo duelo con Rossi; una especie de revancha de aquella carrera de 2015 en este mismo circuito. Sin embargo, lamentablemente Rossi cometió un error a cuatro vueltas del final y su moto se barrió desde atrás al ingreso de la curva uno, dejándole el camino libre a Márquez para su novena victoria de la temporada. El podio malayo lo completaron un sorprendente Alex Rins (se vino desde atrás con gran ritmo) y el propio Zarco; en tanto que el top10 quedó integrado por Viñales, Pedrosa, Dovizioso, Bautista, Miller, Petrucci, y el local Hafizh Syahrin, que progresó desde el cajón 23 gracias al empuje de su gente.

En menos de quince días, el cierre del campeonato será en el GP de la Comunidad Valencia, en Valencia, España.