Los pronósticos para el domingo fueron acertados y la lluvia se hizo presente. A las complicaciones propias de la competición, un piso húmedo le puso más condimento y dramatismo en una jornada donde hubo más caídas que maniobras magistrales.

La carrera de MotoGP se dividió en dos partes. Hasta la vuelta 13, las condiciones climáticas empeoraron al punto de obligar la colocación de una bandera roja por el estado de la pista. Alex Rins había dominado desde la largada, con Andrea Dovizioso y Valentino Rossi que comenzaron a acosarlo a medida que se intensificaba la lluvia. Jack Miller, Danilo Petrucci, Pol Espargaró, Marc Márquez y Maverick Viñales fueron algunas de las víctimas de un asfalto sin adherencia. De todos ellos, solo Pol Espargaró pudo continuar tras la caída. 

El segundo tramo de competencia, a 14 vueltas y con 16 pilotos en pista, tuvo más o menos las mismas características, con la salvedad que la mayoría prefirió no arriesgar antes que arriesgar un resultado. Dovizioso superó a Rins y se encaminó hacia su cuarta victoria de la temporada (también fue el vencedor de la primera del año en Qatar). Rossi quiso ir por un mejor resultado pero se cayó intentando alcanzar a la Ducati y Pol Espargaró cerró una excelente jornada para KTM al conseguir el primer podio propio (y de la marca) dentro de la categoría. El tester de Ducati Michele Pirro fue quinto y Dani Pedrosa se despidió de las carreras con un sexto lugar.

Moto2 también tuvo incidentes relacionados con el estado del asfalto. Una carambola en la primera vuelta dejó fuera de carrera al poleman Luca Marini, Joan Mir y Lorenzo Baldassarri, entre otros. El campeón Francesco Bagnaia se salvó por poco de esa caída múltiple y optó por mantener la calma, en tanto que Alex Márquez interpretó la situación como una buena oportunidad para volver al triunfo, aunque también fue traicionado por el asfalto. Finalmente, Miguel Oliveira se mantuvo en la vertical y logró una victoria para consolidar su segundo puesto en el torneo y brindarle la Copa de Constructores a KTM. Sus acompañantes en el podio fueron Iker Lecouna, quien celebró con espumante el buen momento que está pasando, y el menor de los Márquez, ya que pudo retomar la marcha después de su desparramo. 

La carrera de Moto3 pasó a la historia. No tanto por sus acciones sino por el resultado final. El trámite se vio condicionado por la lluvia y la cantidad de caídas que el asfalto bañado ocasionó (en total hubo 15 golpes, algunos repetidos para un mismo piloto). El desparramo del consolidado líder Toni Arbolino, quien se había mantenido adelante desde la pole position, le dio la oportunidad al debutante absoluto Can Oncu para ganar e ingresar en las estadísticas. El piloto turco, invitado por el manager Aki Ajo para correr con una KTM de su equipo, no solo venció el día de su debut mundialista, sino que se transformó en el participante más joven en ganar una carrera, a la edad de 15 años y 115 días y así desbancar a Scott Redding, vencedor del GP de Gran Bretaña de 2008 con 15 años y 170 días.

El martes posterior, la actividad prosiguió en el circuito de la Comunidad Valencia con los ensayos de pretemporada. Muchas novedades y noticias se generaron en una jornada que, a pesar de la molestia de la lluvia, no impidió que los pilotos conocieran sus nuevas motos, nuevos equipos, nuevos colores, y hasta nuevos números. 

Jorge Lorenzo se subió por primera vez a la Honda RC213V del equipo Repsol, Maverick Viñales estrenó el número #12 en reemplazo de su dorsal #25, Johann Zarco conoció a sus compañeros en KTM, el equipo Tech3 con Hafizh Syahrin y Miguel Oliveira pasó de Yamaha a KTM, Franco Morbidelli y Fabio Quartararo se subieron las Yamaha del equipo Petronas, Peco Bagnaia (Ducati Pramac) y Joan Mir (Suzuki oficial) estrenaron sendas MotoGP, Danilo Petrucci ocupó el lugar de Lorenzo en Ducati, y muchas otras situaciones se vivieron en una jornada donde realmente no importaron los tiempos oficiales. Los ensayos prosiguieron durante el día miércoles y a partir de entonces se podrán analizar las primeras conclusiones.