En un horario particular por la diferencia de husos, el GP de Tailandia tomó al aficionado de MotoGP con una disyuntiva: prolongar la sobremesa y asistir en vivo al espectáculo completo, o interrumpir el sueño nocturno para madrugar solo con la clase mayor. Para quienes optaron por seguir despiertos, ni bien pasada la medianoche arrancó la acción con una endemoniada carrera de Moto3.

Sus protagonistas salieron enajenados en pos del mejor resultado y las maniobras al límite, situaciones arriesgadas, roces involuntarios e insalvables caídas fueron moneda corriente. No hubo un pelotón definido en la punta, ya que la posibilidad de succión en los sectores rectos del Chang International Circuit condicionó a un sobrepaso permanente: quien marchó adelante, nunca pudo retener la posición. Así, Fabio Di Giannantonio ganó después de partir noveno, Lorenzo Dalla Porta lo escoltó tras largar décimo, y Dennis Foggia arrancó desde el cajón 25 de la grilla y terminó en el podio. En medio, se cayeron candidatos como Darryn Binder, Albert Arenas, Tatsuki Suzuki, Niccoló Antonelli y John McPhee. El gran perdedor fue Marco Bezzecchi, poleman y líder en muchos momentos, quien por cuarta vez en el año fue derribado por un rival con la bandera de cuadros a la vista (le pasó en Le Mans, Assen, y Misano). La culpa fue de Enea Bastianini, porque se jugó al final, se equivocó y lo terminó arrastrando. El gran ganador fue Jorge Martín, porque largó atrás dolorido en la muñeca, remontó como pudo y la carambola del final lo dejó en el cuarto lugar. Negocio redondo para el campeonato.

Moto2 fue una carrera estratégica entre los dos principales equipos en su lucha por el campeonato. Aquí también hubo sorpasos, errores involuntarios y caídas por viajar al límite. Francesco Bagnaia capitalizó los golpes de escena al comienzo por los desparramos de Lorenzo Baldassarri y Alex Márquez (largaban primero y segundo). El líder provisional se defendió de los ataques de las KTM de Miguel Oliveira y Brad Binder hasta que desde atrás llegó su compañero Luca Marini. El medio-hermano de Rossi asumió el rol de protagonista en los giros finales y tras sendas maniobras les restó puntos importantes a los pilotos de las motos naranjas. El podio final quedó con Bagnaia, Marini y Oliveira.

El plato fuerte de MotoGP tampoco dio oportunidades para caer en el sueño entrada la trasnoche. Siempre hubo emoción en los primeros planos, ya sea por la buena largada de Marc Márquez desde la pole, la superación de Valentino Rossi para liderar el pelotón o la reacción determinante de Andrea Dovizioso para hacerse cargo de la carrera. El segundo lote también estuvo interesante, con Cal Crutchlow que cedía posiciones y Dani Pedrosa (junto a Maverick Viñales y Alex Rins) que las recuperaban.

Las últimas vueltas con la pelea entre Dovizioso y Márquez terminaron por despabilar a la audiencia en este lado del mundo. El italiano pretendió emular maniobras definitorias como hizo en Austria y Japón del año pasado, o en Qatar de este año, pero Márquez aprendió la lección y esta vez no se dejó sorprender. La diferencia entre los tres primeros (Márquez, Dovizioso y Viñales) fue de 270/1000 y el español de Honda llega ahora a Japón (en quince días) con 77 puntos de ventaja. Si nadie le descuenta unidades, la quinta corona en seis años de MotoGP seguirá en su cabeza.