El asiento de la Zanella RZ3 Pirelli Edizione es cuerpo de dos piezas de buen tamaño y mullido para piloto, siendo algo menor para el segundo a bordo. El remate posterior de este modelo 300 no es ajeno al espíritu deportivo del resto de la moto y se descuelga con un colín totalmente limpio y un faro full led de gran desempeño. Los giros (también led) y el soporte portapatente se encuentran integrados en el corta spray de montaje suspendido, que tiene un acabado tipo carbono. El basculante está construido en acero de sección cuadrada y es asistido por un monoshock regulable con bieletas. Buena pisada para el caucho trasero con un 150/60 17” que se detiene mediante un disco con pinza de pistón simple. 

La RZ3 es una de esas motos que por su porte parece más grande de lo que realmente es. Cualquier piloto será bien recibido, salvo los más altos que quizás la notarán algo justita. La posición de manejo es agradable gracias a la curvatura del manillar que hará que nuestros brazos lo encuentren de manera natural. Algo más conflictiva resultó la posición elevada y retrasada de los pedalines, que nos obliga a una flexión de piernas que a la larga resulta cansadora para el día a día, pero que será una aliada al momento de practicar una conducción más picante. 

El instrumental digital es conocido en otros modelos de igual origen, de caracteres algo pequeños, pero bien distribuidos y retroiluminado en color naranja. La data ofrecida es completa y consta de lo siguiente: velocidad, tacómetro, nivel de combustible, indicador de marcha engranada, odómetro total/parcial y reloj horario, siempre acompañado por los clásicos testigos luminosos. Los comandos en las piñas son de buen funcionamiento y de calidad acorde a la moto, con el tirador del cebador incluido en la piña izquierda. Igual observación para palancas y puños. Infaltable en cualquier Zanella el siempre útil toma de carga USB que en este caso está ubicado por debajo del instrumental. Respecto a los espejos, no tuvimos problemas y pudimos regularlos fácilmente para obtener una adecuada visión de lo que nos precede. 

 

Rudo

Este es el calificativo que mejor le cabe al monocilíndrico de la Zanella RZ3 Pirelli Edizione, ya que la buena entrega de potencia se conjuga con una “aspereza” que será muy valorada por algunos usuarios. Se trata de un “casi 300” de 292 cc, doble árbol de levas a la cabeza con cuatro válvulas, carburado, arranque eléctrico y de refrigeración líquida. Entrega unos 29 CV a 8.500 rpm de manera directa y con muy buena respuesta desde bajo régimen. Con 24,5 Nm de torque a 7.000 rpm, nos pareció muy aprovechable y divertido el medio régimen ofrecido por este “mono” y no tanto su estirada final. 

La velocidad declarada es de unos 150 km/h y se consigue rápidamente gracias al acertado escalonamiento de las seis marchas de su caja, de comando cortísimo, pero bastante duro por lo menos en nuestra unidad. Las vibraciones propias de los monocilíndrico se ven mitigadas gracias a la refrigeración líquida que actúa como una suerte de amortiguador de las mismas. En este caso puntual, se hacen presentes en lo alto del cuentavueltas pero sin llegar a ser alarmantes. El dato de consumo declarado por fábrica es muy austero con unos 3,4 litros cada 100 km, augurando una autonomía más que interesante. En síntesis, un motor con carácter y que se desempeña muy a tono con las intenciones del modelo y con las (seguramente) expectativas de sus futuros dueños.

En ciudad, gracias a sus 143 kg (en seco) y a la buena respuesta en bajos, se escabulle muy ágilmente entre el tráfico. En ruta o autopista, sus prestaciones le otorgan una velocidad crucero más que decente y el plus de la comentada autonomía. En contrapartida, como toda naked, la nula protección aerodinámica será el precio a pagar. Respecto de la suspensión, adelante la horquilla convencional asume un compromiso digno entre deportividad y el uso diario por la city. Es lo rígida que uno espera a la hora de enroscar el puño derecho, sin descuidar cierto confort para los desplazamientos diarios por nuestras accidentadas calles. Atrás, el monoshock no da lugar a la crítica. El anclaje por bieletas le otorga una progresividad destacable y la regulación en la precarga del resorte nos dará la posibilidad de ajustarla de acuerdo a la carga y a nuestras preferencias de manejo.  

Los frenos, a la altura de las circunstancias en ambos ejes, son fáciles de dosificar y de buena respuesta. Todo este conjunto ciclo funciona realmente mejor ahora calzando los Diablo Rosso II, notándose más confortable en el uso urbano y aumentando las prestaciones dinámicas en un uso más deportivo sin olvidarnos del ahora ofrecido feeling con el piloto. La exclusividad en su estética suma y seguramente será el motivo de compra para muchos, pero sin dudas la seguridad y las prestaciones ofrecidas por las Pirelli Diablo Rosso II en la Zanella RZ3 son los argumentos más racionales que el potencial usuario de esta naked debería valorar.  

 

 

· En pocas palabras

La mejora es abismal en la adherencia con piso mojado y en el agarre en inclinaciones.

Sus líneas derrochan músculo y deportividad, apoyadas ahora por unas gráficas alusivas a la edición que impactan positivamente en su aspecto. 

Es una de esas motos que por su porte parece más grande de lo que realmente es. 

Se impulsa por un motor con carácter, que se desempeña muy a tono con las intenciones del modelo.

 

 

· Lo más…

Neumáticos Pirelli Diablo Rosso II

Diseño agresivo y exclusivo

Prestaciones dinámicas mejoradas

 

· Lo menos…

Elevado sonido de escape

Instrumental con caracteres pequeños

Merece horquilla invertida

 

· Datos complementarios

Fabricante  Zanella Hnos.

Garantía  2 años o 36.000 km

Colores  solo negro