En el cuadrilátero de las naked de 200 cc y ensamble nacional enfrentaremos a dos pesos pesados, una por ser la superventas de los últimos tiempos y la otra por todo lo que representa tener el ala dorada impresa sobre el tanque. Presentándolas formalmente, en el primer rincón encontramos bien plantada a la Bajaj Rouser NS200, mientras que en el rincón opuesto y lista para atacar, se encuentra la Honda CB190R. Dejando las analogías deportivas de lado, les contamos que esta “comparativa” no arrojará una vencedora, solamente trataremos de contarles las cualidades, diferencias y carencias de los dos modelos para que les sirva como “guía de compra” a los que estén en la siempre difícil disyuntiva de la elección de su próxima moto. Como siempre, la decisión final será de ustedes.

Esqueleto

El chasis tipo diamante (tubular de acero) de la CB190R le confiere el tacto más deportivo de la contienda, siendo muy ágil, manejable y estrecha. Por su parte, el perimetral de la NS200 le permite un preciso y ágil control tanto en alta velocidad y estabilidad en curvas. Las suspensiones son, en la Rouser, más equilibradas en general. Monta una horquilla hidráulica convencional de 37 mm y un monoshock que incluye botella auxiliar con gas nitrox y regulación en la precarga del resorte. El setting elegido es correcto para el día a día en la ciudad y capaz de desempeñarse con solvencia cuando sacamos a relucir las altas prestaciones del modelo.

Con la Honda ocurre algo particular y, en este segundo contacto que realizamos con el modelo, pudimos verificar un funcionamiento no muy agradable de la horquilla invertida de 37 mm (a priori creímos que se trataba de un defecto en la primera unidad de prueba). La misma presenta un hundimiento excesivo en frenadas violentas y hasta en más de una oportunidad llega a hacer tope en su recorrido. Este funcionamiento no brinda la confianza ni la seguridad que ofrecen su chasis y su monoamortiguador trasero con ajuste en tres posiciones su resorte: rígido, medio y suave.

Corazones

Es quizá en este aspecto donde las dos contendientes más se diferencien. La NS encuentra en su impulsor uno de sus argumentos de venta más fuerte. Recordemos que la marca india siempre busca que sus productos sean o estén entre los más potentes dentro del segmento que participe cada uno de ellos. Es por esto que la Bajaj monta un monocilíndrico de 199,5 cc, 4 válvulas, encendido digital por triple bujía y refrigeración líquida. Entrega unos muy rendidores 23,5 CV a 9.500 rpm que son capaces de dispararla hasta los 140 km/h. Un aspecto importante son las contenidas vibraciones, que solo se hacen presentes en lo alto del cuentavueltas. Este motor es de funcionamiento lineal y muy progresivo en la entrega de potencia que asegura tanto un comportamiento deportivo como uno muy dócil en la ciudad, ayudado en gran medida por el correcto escalonamiento que ofrece la caja en sus 6 velocidades que presenta un comando de accionamiento corto y preciso.

Por su parte, la japonesa ofrece un impulsor más fino en su funcionamiento producto de la alimentación mediante inyección electrónica (PGM-FI, denominado por Honda). Se trata de un monocilíndrico de 184 cc, distribución OHC, 2 válvulas y enfriado por aire. La potencia declarada de 15,8 CV a 8.000 rpm le alcanza para registrar una velocidad máxima de 125 km/h, donde se hace presente el corte de encendido. Esta velocidad punta la consigue rápidamente (trepa con determinación hasta los 110 km/h) gracias al correcto escalonamiento de su caja de solo 5 velocidades. Otras características son la ausencia de vibraciones a cualquier régimen (gracias a un doble balanceador en el cigüeñal), la inmediatez en la respuesta al abrir gas desde bajas rpm, una zona media del tacómetro muy divertida y su contenido consumo (3 litros cada 100 km, algo menos que la Bajaj).

Para concluir con el delicado tema de motores y su funcionamiento, podemos destacar las prestaciones de la Bajaj y la finura de la Honda. Justamente, cualidades que son características propias de cada marca. No hace falta decir nada sobre la confiabilidad y robustez que siempre ofrece una Honda ni recordar la buena reputación y confianza que ganó Bajaj en nuestro país con motos que (con un mantenimiento adecuado) envejecen muy saludablemente.

Silueta

Un ítem no menor es la comodidad ofrecida por el asiento. En este aspecto la NS saca algo de ventaja tanto para piloto como para pasajero con sus dos piezas de correcto tamaño y mullido. La CB, por su lado, ofrece uno de una sola pieza y niveles diferenciados pero algo menos confortables. Buena calidad de tapizado antideslizante para las dos. Otra cualidad de la Bajaj es la inclusión de unas robustas asas para la sujeción de nuestro pasajero o bien para atar mediante un pulpito alguna carga. Ambas naked coinciden en el tipo de pedalines, con pletina de goma solo en los del piloto; siempre montados sobre soportes cuidadosamente mecanizados. Otro punto en común es el sistema de escape central y contenidos decibeles, que aporta un perfecto reparto de pesos y mantiene bajo el centro de gravedad.

Una vez montados sobre ellas observamos dos tipos de instrumentales distintos. En la CB uno totalmente digital y en la NS uno mixto con una gran esfera analógica para el tacómetro. Ambos ofrecen prácticamente la misma información, pero la Bajaj indica si la muleta está desplegada. Retroiluminación anaranjada para la NS y azulada para la CB, en los dos casos la lectura es rápida y sencilla. Tambor de arranque en ubicación clásica para la Bajaj y embutido en el tanque para la Honda. Otra diferencia: la india ofrece semimanillares.

Muy buena calidad al tacto y de funcionamiento para los comandos de las dos motos, con retroiluminación de los indicadores. Los espejos y su visión a nuestras espaldas siempre fueron un punto conflictivo en la Bajaj, siendo mucho mejor en la Honda. Bien por las dos marcas al dotarlas de caballete central, un aliado en determinadas circunstancias de estacionamiento como también de mantenimiento. Respecto de la posición de manejo, las dos son muy correctas, pero la NS saca una luz de ventaja debido a sus mayores dimensiones. Esto es más notorio aun para un eventual pasajero, que sea cual sea su talla irá más cómodo en la Rouser. Cabe mencionar que para pilotos de contextura pequeña la Honda será muy manejable en maniobras de baja velocidad ya que les permitirá apoyar ambos pies en el suelo.

Conclusión

¿Hay una mejor que la otra? Seguramente cada usuario tendrá su veredicto en función de las características que más valora de una moto. Los que priorizan las prestaciones sin dudas tendrán como primera alternativa a la Bajaj, pero aquellos que gustan de un andar más relajado y suave, encontrarán en la Honda a su nueva compañera. El tema precios no es menor y hoy por hoy la relación precio/producto de la NS parece realmente imbatible. La mejor elección es la tuya, la que se logra equilibrar la balanza entre lo que dice la razón y lo que dicta el corazón.