Salvo alguna excepción, las motos de 300 cc son monturas que se adaptan muy bien a un amplio abanico de pilotos. Quien se ponga a los mandos de la G 310 R advertirá de inmediato la ligereza de un conjunto concebido para moverse en la ciudad. La ergonomía es un aspecto que se cuidó al máximo en el diseño de esta naked, que satisface tanto a los de talla alta como a los de baja. Las estudiadas formas del tanque reciben cómodamente nuestras piernas en pos de la manejabilidad, pero sus escasos 11 litros de capacidad penalizan la autonomía.

Bajo la misma receta se diseñó el asiento que no es “súper” generoso de tamaño, pero ofrece buen mullido para ambos ocupantes. El asiento es justamente uno de los responsables de la diversidad de tallas de pilotos admitidas por esta 310, ya que podremos optar al momento de la compra por los 785 mm del asiento standard, los 760 mm del bajo o los 815 mm del confort. Pedalines con superficie de contacto de goma solo para el piloto y un juego de asas de aluminio de buen agarre para el pasajero. Cabe señalar que la 310 no ofrece la plaza más confortable del segmento para el acompañante debido a lo compacto de su diseño. No obstante, es suficiente para los traslados urbanos. Montado sobre ella continúa esa sensación de producto Premium, con unos comandos que por tacto, tamaño y funcionamiento juegan en otra liga. De lo mejor de la categoría al que solo le falta un interruptor de balizas.

Sin descollar, pero con mucha data y fácil de leer resultó el instrumental 100% digital. Velocidad, tacómetro, nivel de combustible, marcha engranada, temperatura de refrigerante, hora/fecha, odómetro con dos trips, consumo promedio e instantáneo y rango son todos los parámetros ofrecidos por un display que no merece críticas. El ancho manillar y su altura reciben cómodamente los brazos del piloto además de facilitar el dominio de la moto. Respecto de los espejos, se logra una visibilidad decente, pero a costa de ver parte de nuestros antebrazos reflejados.

 

313 cc

Por cilindrada y potencia se ubica un paso por detrás de las más potentes del segmento (algunas de mayor cilindrada y otras bicilíndricas), pero no por eso es menos divertida y rendidora. Es también una excelente moto escuela para quienes necesiten una respuesta dosificable y sin sorpresas en el puño derecho. Hace acordar mucho a la F 800 R, la roadster bávara que no apabullaba por sus prestaciones, pero sí por un manejo fácil, predecible y controlable hasta para los más nóveles.

Monocilíndrico de 313 cc, 4 válvulas, DOHC, inyección electrónica y refrigeración líquida son las características de este nuevo impulsor. Los 34 CV a 9.500 rpm con un par de 28 Nm a 7.500 rpm dicen que “lo bueno está arriba”. Manteniéndola en vueltas la 310 es muy divertida de llevar y ofrece siempre buena respuesta. La marca declara oficialmente unos 145 km/h de velocidad final, de los cuales nosotros pudimos verificar 160 km/h de marcador en condiciones climatológicas óptimas. Aquí es donde más se nota la diferencia respecto de las más potentes, aunque su desempeño es sobrado en el ámbito urbano que en definitiva es para lo que fue diseñada.

Las vibraciones son las esperadas para un “mono” de esta cilindrada, pero hubiese sido muy apropiada una mitigación superior de las mismas entre el asiento y el tanque a velocidades crucero de autopista, más precisamente después de las 7.000 vueltas. Un total de 4,5 litros de combustible cada 100 km recorridos fue el dato de consumo que pudimos relevar y lo obtuvimos a ritmo siempre alegre. Un detalle que no mencionamos y que debería ser revisado es la tapa de reabastecimiento, ya que la misma no se mantiene totalmente desplegada  y nos obliga a sostenerla hasta el momento en que queda trabada por el pico del surtidor.

Muy deportivo es el comando de la caja de 6 velocidades, preciso y de cortísimo recorrido. Dinámicamente estamos ante un conjunto muy equilibrado, con una imponente horquilla invertida de 41 mm que absorbe cómodamente las imperfecciones del asfalto y que transmite muy buenas sensaciones al momento de realizar un manejo “más picante”, como así también cambios de dirección rápidos y seguros, tal como recordamos al momento de probarla por primera vez el año pasado en las sinuosas rutas cordobesas en ocasión del Motorrad Days. Atrás, el monoshock anclado directamente al basculante de aluminio permite la clásica regulación en precarga del resorte.

El subchasis tubular de acero se atornilla (poco común para este segmento) a un chasis de acero con el motor como pieza autoportante. Los frenos, firmados por Bybre, equipan un disco de 300 mm con pinza radial de cuatro pistones y uno de 240 mm con pinza de pistón simple adelante y atrás, respectivamente, todo conectado mediante flexibles mallados de acero. Funcionamiento que no admite crítica alguna con el mordiente y efectividad justa para cualquier situación, y con un ABS poco intrusivo. Por último, muy acertada elección de neumáticos por parte de la marca equipando a la 310 con Michelin Street Pilot.

 

· En pocas palabras

Una quilla inferior de plástico negro colabora dándole una terminación más lograda y deportiva.

A los mandos se advierte de inmediato la ligereza de un conjunto que fue concebido para moverse en la ciudad.

Una excelente moto escuela para quienes necesiten una respuesta dosificable y sin sorpresas en el puño derecho.

 

· Lo más…

Diseño

Calidad general

Eficiente parte ciclo

 

· Lo menos…

Vibraciones a velocidad crucero

Faro delantero halógeno

Tapa del tanque

 

· Datos complementarios

Fabricante BMW Motorrad

Garantía  2 años

Colores blanco, negro, azul