Con más de 125 años de historia, la firma perdura en el tiempo con modelos muy tradicionales. La Classic es la muestra de esa fidelidad a las motos puras y nos muestra cómo eran las motos antes y cómo funcionaban. La familia Classic de Royal Enfield en nuestro país se compone por los modelos “500” (a secas),“Chrome”, “Battle Green” y “Desert Storm”. Diferentes acabados de pintura, adornos y accesorios le imprimen una personalidad bien definida a cada una de ellas. 

La propuesta de Royal Enfield con su línea Classic se diferencia por poner a disposición de los amantes de las motos clásicas una verdadera moto de posguerra y no un producto de solo apariencia retro. Lo más interesante es que gracias a un acotado costo de adquisición, permite a un amplio espectro de “presupuestos” tener en un destacado lugar del garage una verdadera moto clásica de estirpe británica. 

 

De primera

Ya sea como única moto o destinada a los paseos de fin de semana, la Classic cumple con creces y atrae miradas esté donde esté. Otro dato a tener en cuenta es que todo el line-up de la marca, recibido desde India, cumple con la normativa Euro4 por lo que disponemos de los mismos productos que se venden en el exigente mercado europeo.

Para los que vienen de otros segmentos o gustos de motos y pretenden entender y disfrutar de una Royal Classic deben empezar por cambiar el “chip” para ponerse el casco. Subir y acomodar el cuerpo a su “particular” ergonomía los hará viajar en el tiempo. Espalda erguida, brazos bien abiertos y pedalines fijos (convenientemente revestidos en goma y muy adelantados) que dejan a las piernas en un exacto ángulo recto son solo algunas de las características, por no nombrar la imposibilidad de juntar los muslos para acoplarse al tanque. Sí, hay que lidiar al principio, pero luego se disfruta muchísimo. 

En la Desert Storm de la prueba, el sillín del pasajero es un accesorio opcional, no obstante cuenta con sus respectivos pedalines. El asiento para el piloto, que es común en toda línea y solo varía en los tapizados, es bien de la vieja escuela por su forma y por los resortes inferiores que ayudan a la comodidad, tal como sucedía en las motos de suspensión rígida. Cómodo y suficiente para traslados de corto y medio alcance. Sin embargo, todo el combo “posición de manejo” pasa factura y obliga a tomar un descanso para luego seguir viaje. 

Al ponernos a sus mandos, los comandos en las piñas, de correcto tacto y funcionamiento, nos recuerdan que se trata de una moto de factura actual. Apoyado sobre la carcasa del faro delantero –que oculta de manera muy prolija todo el cablerío del manillar– descansa en una posición casi horizontal el único marcador analógico destinado al velocímetro y que incluye el odómetro total. En el mismo cuadrante, los clásicos testigos luminosos que, como en toda moto antigua solo se dejan ver de noche, y en otro cuadrante separado el de reserva de combustible y los más modernos de check y ABS. Los espejos no pueden ser otros que los clásicos redondos y acabados en cromo que ofrecen una visión bastante digna a pesar de las vibraciones a las que están sometidos. 

 

Actual

Estéticamente es una verdadera clásica de posguerra donde solo la presencia de los frenos de disco en ambos ejes y el dibujo de sus neumáticos (de marca poco conocida: Avon Roadrider, de origen inglés) delatan su fabricación actual. La versión Desert Storm de la prueba recuerda a la época de guerra cuando las Royal Enfield demostraron su capacidad y solvencia en batalla al servicio de los soldados bajo las duras condiciones del desierto. Por lo demás, su estilo es clásico y moderno con pintura tradicional en color arena y componentes de motor pulidos. 

Una iluminación bien amarillenta caracteriza al clásico faro redondo halógeno con aro cromado y visera. Carcasa de igual acabado para los intermitentes redondos y de acrílico ámbar. Atrás y sobre el largo guardabarros enterizo se montó un aplique sobre el que se fijó un faro redondo de acrílico rojo, los intermitentes y el portapatente. El tanque no escapa a la filosofía clásica del modelo por sus formas y tapa a rosca para su reabastecimiento. A los lados, luce pintada en su característica tipografía la marca y cuenta con unas almohadillas de goma para mejorar el grip con nuestros muslos. 

Rasante y de muy largo voladizo es el guardabarros delantero que recubre en buena parte la llanta de 19”, de rayos cruzados y aro cromado. Fórmula que se repite detrás, pero sobre un caucho de 18”. Por sonido y percepción visual, no hay nada más acertado que ese largo y cromado tubo de escape. Este y otros detalles son para sacarse el sombrero. Tal como en la época, dispone de dos gavetitas con cerradura por debajo del asiento que, aunque en la actualidad cargan con buena parte de la instalación eléctrica, permiten llevar alguna que otra herramienta, los papeles de la unidad y alguna cosita más. 

El motor de varillas y su presentación merecen un párrafo aparte, con esas grandes tapas pulidas, la patada de arranque, el grabado con las iniciales de la marca y todo el aleteado que facilita su refrigeración: ¡Bienvenidos a los 50, señores! Tanto esta Desert como la verde Battle son las variantes militares de la Classic y su aspecto algo más espartano que el de sus hermanas de saga no las relega estéticamente ya que tienen un atractivo muy particular. No mucho más para decir en lo que de apariencia respecta para una moto que no le es indiferente a nadie en la calle. Niños, mujeres y hombres de cualquier edad con o sin afecto por las dos ruedas se dan vuelta al ver pasar una Royal Enfield Classic. 

 

· Ficha técnica / Royal Enfield Classic

MOTOR

Tipo: Monocilíndrico, 4T 

Distribución: OHV, 2 válvulas

Alimentación: Inyección electrónica

Refrigeración: Aire

Diámetro x carrera: 84 x 99 mm

Cilindrada: 499 cc

Potencia declarada: 27,2 CV a 5.250 rpm 

Torque declarado: 41,3 Nm a 4.000 rpm

Rel. de compresión: 8,5 : 1

Encendido: Electrónico

Arranque: Eléctrico o pedal

TRANSMISION        

Caja: 5 velocidades

Embrague: Multidisco en baño de aceite

Transmisión final: Cadena

CHASIS   

Configuración: Monobrazo tubular de acero

SUSPENSIONES     

Delantera: Horquilla telescópica de 35 mm

Recorrido: 130 mm

Trasera: Doble amortiguador de gas

Recorrido: 80 mm

FRENOS

Delantero: Disco de 280 mm con pinzas de 2 pistones. ABS

Trasero: Disco de 240 mm con pinza de pistón simple. ABS

NEUMÁTICOS         

Delantero: 90/90-19

Trasero: 120/80-18

DIMENSIONES        

Largo / ancho / alto: 2.140 / 800 / 1.080 mm

Distancia entre ejes: 1.360 mm

Altura del asiento: 820 mm

Distancia del suelo: 140 mm

OTRAS CIFRAS      

Dep. de combustible: 13,5 litros

Peso en orden de marcha: 195 kg

Velocidad máxima: 130 km/h