Al cierre de cada edición aparezco por la editorial con la misma pregunta: ¿qué tenemos para el número que viene? En esta ocasión Di Renzo me pidió que llamara a Mariana de BMW para combinar la entrega de la nueva S 1000 XR. Inmediatamente, calendario y celular en mano, coordiné el préstamo teniendo convenientemente en cuenta el fin de semana largo que se aproximaba. El Subdirector y yo pensamos lo mismo: un súper test de 2.000 km para poder probar a fondo la maxi trail asfáltica de “beeme”. Este segmento viene creciendo mucho en el viejo continente y las marcas más prestigiosas buscan su lugar allí. Como referentes se erigen la Ducati Multistrada 1200 S y la KTM 1290 Super Adventure, ambas presentes en nuestro mercado.

Bien alemana

Para dar vida a su exponente, BMW decidió tomar como base a su naked S 1000 R y desarrollar una maxi trail compacta, ligera y con el carácter de una súper deportiva. Hablando de diseño, muchos harán hincapié en su parecido con la “Multi” italiana. Debo reconocer que pensaba lo mismo hasta que, luego de observarla en detalle durante los días de prueba, pude reconocer el ADN germano en sus líneas y en varios de sus componentes. Buena prueba de ello son los faros asimétricos (en su disposición interna), el frente dividido con entrada de aire central, los carenados laterales asimétricos, el colín deportivo, el pico de pato delantero y el diseño deportivo de las llantas de aleación de 17”.

La protección que brinda su frontal es elevada. Está claro que no es una moto de turismo, pero incluso en la posición baja de la pantalla no castiga en demasía el viento. Es muy práctico el sistema de regulación manual de la pantalla, permite elegir entre las dos alturas de forma sencilla, incluso en marcha, y se activa directamente al apoyar una de nuestras manos sobre ella. Creemos que hubiese sido atinado incluir los protectores de puños de serie (opcionales en nuestro país). El mencionado grupo óptico frontal asimétrico, aunque halógeno en su tecnología, ofrece un desempeño sobresaliente; al igual que el moderno y estrecho (full led de acrílico transparente) faro posterior. A su vez, los intermitentes, ya conocidos y presentes en otros modelos de la marca, son de diseño minimalista y tecnología led.

Equipada

No nos convenció demasiado el soporte de valijas porque no está integrado al diseño del colín, un aspecto mejorable. Como opcional se pueden adquirir valijas laterales, que gracias a la ubicación baja del escape, proporcionan la misma capacidad. Por otro lado, el manillar es considerablemente ancho, de diámetro variable y a través de unas largas torretas se acerca a nuestro cuerpo, algo que ayuda a que la posición de conducción sea muy relajada. Los espejos no son específicos para el modelo en cuanto a su diseño, pero se desempeñan correctamente. Los comandos en las piñas son los ya conocidos y presentes en otros modelos de la marca, que si bien pueden abrumar un poco por la cantidad, una vez familiarizados resultan de un uso muy intuitivo y obviamente tienen excelente funcionamiento. En la piña izquierda podemos mencionar el comando giratorio, que actuará directamente con el navegador Garmin opcional (ofrece todas las funciones de un GPS convencional más datos y estadísticas propios de nuestra moto) y nos permitirá navegar entre las funciones sin necesidad de quitar la mano del puño. También dicen presente los comandos del control crucero, balizas, passing (con el mismo se fija la luz alta), botón doble para navegar por la completísima computadora de abordo, el comando para seleccionar los parámetros de suspensión y ABS, intermitentes y bocina. En la derecha, solo tres: uno de doble efecto para el encendido, que permite seleccionar entre los modos de conducción y el que regula –en dos puntos– la calefacción en los puños. Las manijas tienen un excelente tacto, pero en el uso urbano echamos de menos un embrague de accionamiento hidráulico.

Necesitaría al menos una página para poder describir el panel de instrumentos. Es ultra-mega completo y con la disposición que más nos gusta. De diseño muy deportivo, con un generoso tacómetro de fondo blanco y a su derecha una gran pantalla LCD. Como datos más importantes ofrece: velocidad, marcha engranada, nivel de combustible, modos de conducción, hora, temperatura de refrigerante, kilómetros totales más dos parciales y todo lo referente a un extenso menú de configuración. A todo esto se suman los testigos luminosos ordenados de a grupos en diferentes esquinas del panel y el indicador que “flashea” al llegar al límite de rpm.

Más dulce

El motor que dispara a la XR es el ya conocido tetracilíndrico de 1 litro de cilindrada, que fue diseñado originalmente para la demencial RR y que luego se “dulcificó” para ser montado en la naked. Se trata de un 4 en línea, 4 válvulas por cilindro, 2 árboles de levas a la cabeza, refrigeración líquida e inyección electrónica. Al igual que en la S 1000 R, la marca declara una potencia máxima de 160 CV a 11.000 rpm. Como toda moto de última generación, esta maxi trail equipa de serie triple modo de conducción (Rain, Road y Dynamic). Cada uno de ellos establece una potencia y respuesta al acelerador más o menos directa, además de gestionar el rendimiento del ABS y el control de tracción. Así, en modo Rain eroga 148 CV, un tacto suave y mantiene las dos ruedas pegadas al asfalto. En modo Road y Dynamic se dispone de los 160 CV con menos protagonismo electrónico y respuesta instantánea a las insinuaciones de la mano derecha. Como si esto no fuera suficiente, nuestra unidad de prueba contaba con el opcional de un cuarto modo, el Dynamic Pro, que libera al 100% el motor y minimiza las “ayudas electrónicas”. Sin embargo, requiere de una muñeca experta y de un circuito donde girar.

Las sensaciones que provoca la XR están a la par o incluso por encima de algunas super sport al coquetear con los 250 km/h, pero a la vez nos permite circular a 40 km/h en sexta gracias a su sobrada elasticidad. Sin embargo, tantas alegrías tienen su precio, y el mismo lo pagamos en el surtidor, ya que nunca pudimos bajar los 7 litros cada 100 km y llegamos a registrar 8 en ruta con acompañante y equipaje (a ritmo alegre). Dadas estas cifras el tanque de 20 litros rendirá entre 250 y 300 km dependiendo de cómo enrosquemos el puño derecho.

A favor

-Prestaciones deportivas

-Protección aerodinámica

-Arsenal tecnológico

En contra

-Asiento alto y poco mullido

-Consumo elevado

-Soporte valijas laterales

Ficha técnica 

MOTOR  
Tipo 4 cilindros en línea, 4T 
Distribución DOHC, 16 válvulas
Alimentación Inyección electrónica
Refrigeración Líquida
Diámetro por carrera 80 x 49 mm
Cilindrada 999 cc
Potencia 160 CV a 11.000 rpm
Torque 11,4 kgm a 9.250 rpm
Relación de compresión 12:1
Encendido Electrónico
Arranque Eléctrico 
TRANSMISIÓN  
Caja 6 velocidades
Embrague Multidisco en baño de aceite con sistema antirrobote y accionamiento manual
Transmisión final Cadena
CHASIS  
Configuración Doble viga de aluminio con motor autoportante
Inclinación de la dirección n/d
Avance n/d
SUSPENSIONES  
Delantera Horquilla telescópica invertida 
Recorrido 150 mm
Trasera Monoamortiguador progresivo, regulable en extensión
Recorrido 140 mm
FRENOS  
Delantero Doble disco de 320 mm, con pinza de cuatro pistones. ABS
Trasero Disco de 265 mm, con pinza de dos pistones. ABS
RUEDAS  
Neumático delantero 120/70 ZR17
Neumático trasero 190/55 ZR17
DIMENSIONES  
Largo / Ancho / Alto 2.183 / 940 / 900 mm
Altura del asiento 840 mm
Distancia entre ejes 1.548 mm
Distancia del suelo n/d
OTRAS CIFRAS  
Tanque de combustible 20 litros
Peso en seco 228 kg (en orden de marcha)
Velocidad máxima

+ 200 km/h (estimada)