Antes de empezar con la descripción te adelantamos: no hay milagros. Sin embago, al aplicar algunos de estos trucos se puede ahorrar fácilmente hasta un 20% de combustible, es decir, que cada cinco tanques llenos uno sea gratis. Acá te damos cinco:

- Evitá acelerones gratuitos. Incluso los ligeros acelerones en el semáforo, parado, acaban sumando en el consumo más de lo que parece.

- Ajustá bien el ralentí. Aún quedan muchas motos, incluso de inyección, que permiten ese reglaje, y un motor bien rodado suele ser capaz de girar en torno a las 1.100 rpm sin riesgo.

- Al arrancar el motor, no aceleres y embragá para que el motor gire un poco más libre y arranque antes. Además, suele ser innecesario estar acelerando (es un derroche inútil). Sólo si no queda más remedio usá el estárter (si es manual).

- Cambiá rápido a segunda marcha al arrancar. Tratá de usar marchas largas para mantener el motor a bajo régimen. En motos con carburador, si necesitamos abrir mucho el acelerador en un momento dado puede ser mejor bajar una marcha para tener que abrir menos que mantener una marcha larga insertada.

- Cuando desaceleres llegando a un semáforo, o cuesta abajo, no embragues o uses punto muerto: el motor en retención no gasta nada (la inyección corta totalmente el paso de nafta) pero al ralentí sí consume (la inyección mantiene la cantidad necesaria de combustible para el ralentí).

- Cuida tu equipamiento. Una campera técnica ajustada y cerrada ofrece mucha menor resistencia al avance (aerodinámica) que una textil holgada o abierta.