La Casa Bávara puso hace ya algún tiempo en el mercado global la versión Racer de su icónica nineT. Este modelo, que de serie se distingue del resto, contó en esta ocasión con la mano de los mejores preparadores.

En conjunto con el departamento de diseño de la filial francesa de la marca, el taller Tank Machine le agregó un toque bien diferente, apostando al negro y al rojo. La búsqueda por mejorar al máximo la estética, algo realmente complicado tratándose de la nineT Racer, se materializó a partir de nuevas piezas y una pintura muy delicada.

Para empezar trabajaron a fondo en la parte trasera y en la iluminación LED, que incluye posición, freno e intermitentes. Delante también se optó por algo similar, en este caso sustituyendo los intermitentes de serie por unos M-Blaze de Motogadget.

La pintura combina los tonos en negro satinado con rojo oscuro, algo que también se ha tenido en cuenta en el motor. Escape Akrapovic, espejos retrovisores y estriberas provistas por Rizoma completan el conjunto de una preparación que luce diferente.