“Estamos ante un fenómeno”, así comenzaba la prueba de la FZ16 publicada en la edición de mayo de 2011, a un año de su aparición en el mercado, y luego de que Yamaha decidiera comenzar a ensamblarla en el nuestro país. Hasta ese momento, se importaba de India y el cambio permitiría abastecer de mejor forma a un mercado interno que demandaba muchísimo este nuevo modelo (incluso los usuarios interesados debían anotarse en listas de espera en los concesionarios de la marca para poder adquirir su unidad). En poco tiempo se convirtió en el “ícono” del segmento street de baja cilindrada, se podría decir que inauguró un subsegmento: el street sport de baja cilindrada. Desde su lanzamiento, se trató de una moto superventas y para muchos ha sido un modelo aspiracional. En 2015, después de un par de actualizaciones menores del exitoso modelo –gráficas y poco más– Yamaha ensambla en su nueva planta bonaerense de General Rodríguez la flamante y novedosa FZ FI.

Dos opciones

La FZ FI y la protagonista de esta prueba, la FZ-S FI, se diferencian en los colores disponibles, la tira de color en el aro de las llantas y la incorporación de un pequeño parabrisas en la última. Ambas son las dos versiones disponibles en el mercado local. La nueva FZ FI no es solo un cambio cosmético sumado a la incorporación de la inyección electrónica al modelo anterior, se trata de la evolución de una moto a la que pocas cosas había para reprocharle y que ahora, gracias a las soluciones tecnológicas aplicadas, se erige como único e indiscutido referente en su segmento.

Confort total

Dada sus contenidas dimensiones y sus 790 mm de altura al asiento, es muy sencillo ponerse a sus mandos, sea cual sea la talla del piloto. Lo primero que nos sorprende es el nuevo instrumental, totalmente digital como el anterior pero con una percepción de calidad superior. Es de rápida y sencilla lectura con retroiluminación anaranjada y ofrece la siguiente data: velocidad, tacómetro con barras, nivel de combustible, odómetro total y parcial. Se echa de menos un reloj horario y el indicador de marcha engranada. Además de los testigos clásicos (intermitentes, neutro, luz alta/cruce y el indicador de fallas), la nueva FZ incorpora el indicador de manejo ECO que se ilumina cuando establecemos una conducción económica. Los comandos en las piñas son los anteriormente utilizados, de ubicación clásica, de correcto y probado funcionamiento. Los espejos y sus brazos soporte siguen siendo los mismos, por lo tanto el problema de la escasa visibilidad de lo que sucede a nuestras espaldas no fue revisado. Cuenta de serie con caballete central, de muy fácil accionamiento al igual que el pie de apoyo lateral. Con respecto a la ergonomía y la posición de manejo podemos decir que sigue siendo una de sus virtudes, siendo muy descansada y natural, y que permite largas jornadas sobre ella sin que el cuerpo nos pase factura luego.

Ahora 149 cc

Sin duda, la incorporación más novedosa en la FZ FI es la inyección electrónica de combustible con tecnología “Blue Core”. El nuevo monocilíndrico cubica 149 cc y eroga 13 CV a 8000 rpm (sólo un CV menos que el motor anterior), diferencia que no se palpa en las prestaciones. Como dato aparte, la nueva cilindrada permite conducirla con un registro de categoría A.2.1 (algo muy positivo, ya que con la FZ16 por solo 3 cc extras, 153 cc, a más de uno le labraron un acta…). Otra diferencia con el motor anterior es la disposición de las válvulas, que ahora están enfrentadas sobre una misma línea y logran una combustión más ágil, un flujo de combustible más natural y con menos “remolino”. A su vez, se realizaron ajustes en el cigüeñal, los balancines de admisión, el pistón ahora es de bajo peso y la cámara de combustión. Pero, para qué sirven todos estos datos, si después no se pueden demostrar en la práctica, que es lo que en realidad le importa al futuro propietario de la “yamahita”.

El contexto del mercado actual de la moto en nuestro país bien le auguraba una larga vida útil a la exitosa FZ16, que se mantuvo estos cinco años en la oferta con muy –muy– pocas alteraciones. Sin embargo, Yamaha tuvo la iniciativa de mejorar una gran moto, de evolucionar, de mirar para adelante… y no de retroceder en el tiempo. Celebramos la iniciativa.

A favor

-Beneficios del nuevo motor

-Ergonomía (asiento biplaza)

-Agilidad de marcha

-Calidad general

En contra

-Visibilidad espejos

-Falta freno a disco trasero

-Falta indicador de marcha engranada

-Diseño escape y guardabarros trasero

 Ficha técnica

MOTOR  
Tipo Monocilíndrico, 4 tiempos
Distribución SOHC, 2 válvulas
Alimentación Inyección electrónica
Refrigeración Por aire 
Diámetro por carrera 57,3 x 57,9 mm
Cilindrada 149 cc
Potencia 13 CV a 8.000 rpm
Torque 1,3 kgm a 6.000 rpm
Relación de compresión 9,5:1
Encendido TCI
Arranque Eléctrico 
Lubricación  Cárter húmedo
TRANSMISIÓN  
Caja 5 velocidades
Embrague Multidisco en baño de aceite 
Transmisión primaria Cascada de engranajes
Transmisión final Cadena 
CHASIS  
Configuración Tipo diamante
Inclinación de la dirección n/d
Avance n/d
SUSPENSIONES  
Delantera Horquilla hidráulica convencional
Recorrido 130 mm
Trasera Monoamortiguador con ajuste en precarga de resorte
Recorrido 120 mm
FRENOS  
Delantero Disco simple de 267 mm, con pinza de doble pistón
Trasero Tambor de 130 mm
RUEDAS  
Llantas De aleación y cinco brazos
Neumático delantero 100/80-R17
Neumático trasero 140/60-R17
DIMENSIONES  
Largo / Ancho / Alto 1.990 / 770 / 1.030 mm
Altura del asiento 790 mm
Distancia entre ejes 1.330 mm
Altura al piso 160 mm
OTRAS CIFRAS  
Tanque de combustible 12 litros
Peso llena 132 kg
Velocidad máxima 120 km/h (estimada)