En relación a los motores, para resumir podemos decir que coinciden en ser un monocilíndrico, con árbol de levas a la cabeza, 4 válvulas y por supuesto con inyección electrónica de combustible. En el caso de la CB250, el impulsor es de factura totalmente nueva y cubica 249,58 cc; al igual que el modelo anterior sigue siendo refrigerado por aire con la asistencia de un radiador de aceite. Por el lado de la NS200 Fi, se le incorporó al conocido mono de 199,5 cc con encendido digital por triple bujía (DTSi), refrigeración líquida y el sistema de inyección electrónica de combustible fabricado por Bosch (EMP44 Tricore). Ambos impulsores ganaron en docilidad y suavidad de marcha con la consiguiente mejora en la eficiencia en el consumo de combustible y menores emisiones de CO2 a costa de perder algunos “caballitos”.

En este sentido la que más lo sintió fue la moto del ala, plasmando en la ficha técnica 22,4 CV a 7.500 rpm contra los 24,8 CV a 9.750 rpm de la Rouser. No obstante, en las cifras de par la ecuación se invierte porque la Honda se despega con 22,4 Nm a 6.000 rpm contra los 18,6 Nm a 8.000 rpm de la Bajaj. Las cifras son claras y no mienten, y así pudimos corroborarlo al montar ambas naked en la misma jornada de pruebas. Con las sensaciones aun frescas de la prueba completa que le realizamos a la NS Fi el pasado mes de julio, el primer comentario al sacarnos los cascos fue: “¡cómo acelera esto!”. Y sí, tal como anuncia la ficha lo mejor lo da en lo alto del tacómetro, siendo entre las 8.000 y las 11.000 (corte ECU) donde la Fi se pone picante y divertida.

Distinto es lo que se puede palpar a bordo de la Twister, que tiene una entrega progresiva desde bajo régimen y muestra su costado más deportivo por encima de las 6.000 vueltas. En otras palabras, a la NS le gusta que le lleven “envueltada” para así disponer de respuesta, mientras que en la Twister el medio régimen es mucho más aprovechable. Respecto de la aceleración, las pruebas fueron concluyentes a favor de la Bajaj que llega (esperándola) en 150 km/h mientras la Honda alcanza lo 140km/h.

Los consumos estuvieron muy parejos con ambas contendientes promediando los 3,7 litros cada 100 km/h en igualdad de exigencia, pero con una Twister que saca pecho de su autonomía gracias a esos 4,5 litros extra de capacidad de tanque. Para sacarse el sombrero ante la ingeniería india que hoy por hoy puede igualar en sus monocilíndricos el bajo nivel de vibraciones de un “mono” de marca japonesa. Ambos modelos montan cajas de 6 velocidades de comando corto y preciso, siendo la de la Twister de una suavidad y precisión superior, al igual que el embrague.

En la parte ciclo también es la Honda quien presenta novedades con un nuevo chasis del tipo diamante construido en tubos de acero y que ubica al motor como parte portante, contribuyendo así en la ligereza y agilidad del conjunto. La Bajaj en cambio sigue confiando en su conocido y eficiente chasis perimetral (construido en acero estampado a presión) de gran rigidez que permite un preciso y ágil control tanto a alta velocidad, como así también en estabilidad en curvas. En ambos casos el setting elegido por los fabricantes para las suspensiones es equilibrado y prioriza el confort de marcha en circulación urbana, ambas equipan horquillas hidráulicas convencionales sin posibilidad de ajustes. Es en los monoshock anclados de manera directa al basculante donde encontramos las diferencias, por el lado de la NS con la ya clásica de la marca botella Nitrox y los dos resortes de diferentes diámetros en la CB.

En los frenos, la NS200 Fi puede vanagloriarse por ser la única de su segmento en equipar ABS (firmado por Bosch) que brinda un plus de seguridad en su comportamiento. Al ser de un solo canal, la central electrónica del ABS analiza diferencias de giro entre la rueda delantera y trasera para actuar (en caso de ser necesario) sobre la rueda directriz y evitar la pérdida de control en una situación límite. Los discos de 300 mm y 230 mm respectivamente con pinzas Bybre completan un conjunto de gran precisión y desempeño que tienen en el ABS una ventaja diferenciadora respecto tanto de la Twister como de los otros rivales del segmento.

Si bien en este apartado la Bajaj se lleva el punto, la Honda no queda relegada gracias a un conjunto íntegramente Nissin. Adelante un disco de 276 mm con pinza de doble pistón y atrás uno de 220 mm con pinza de pistón simple tienen como característica un recorrido algo más corto tanto en manija como en pedal sin llegar a ver comprometida la dosificación. En los cauchos la ecuación se invierte, ya que la Honda calza unos excelentes Pirelli Diablo Rosso II que marcan una diferencia sustancial y repercuten directamente en la dinámica del conjunto. La Bajaj, por su parte, se resiste a desafectar los Eurogrip que tanta mella le hacen al desempeño dinámico de un conjunto muy logrado.