La experiencia adquirida, las exponenciales cifras de ventas (más que nada en Europa donde son ávidos consumidores de scooter) y, sobre todo, la aceptación del usuario especializado hicieron que la marca taiwanesa por fin creara un maxiscooter capaz de enfrentar y por qué no superar al líder indiscutido, el Yamaha Tmax. Con solo mirar al AK es innegable el corte moderno y deportivo que Kymco le imprimió para que nadie tenga dudas sobre la impronta del modelo y del usuario que quiere conquistar. Líneas bien marcadas y profundamente agresivas recorren por completo un conjunto que apela a lo deportivo como carta de presentación. La primera impresión siempre es importante, pero no es suficiente cuando se trata de un producto exclusivo. Sin embargo, el AK 550 no defraudará a nadie, ni siquiera a los más radicales defensores de marcas rivales.

A disfrutar

Solo o acompañado dibujará una sonrisa debajo del casco al disfrutar de su intachable dinámica en vías rápidas, ya que  la comodidad está asegurada para ambos ocupantes. Los 785 mm de distancia asiento-suelo son indicadores de un scooter apto para cualquier talla, pero su falta de estrechez en el centro hace que solo los de arriba del 1,75 m puedan pisar firmemente.

El tamaño y peso son cualidades que debemos tener muy en cuenta al momento de las maniobras en parado o a baja velocidad. Solo en esas circunstancias notaremos los 230 kg (en orden de marcha) que anuncia la báscula, ya que una vez que recorremos los primeros metros “los adelgaza” como por arte de magia. El espacio para las piernas del piloto es bueno, pero podría ser mejor para los que gustan de estirar sus extremidades. Algo parecido sucede con la protección aerodinámica, siendo ese sector donde notaremos algunas turbulencias. Sin objeciones para pecho, hombros y cabeza, con una protección eólica suficiente gracias a la generosa pantalla (de impecable transparencia) y regulable en dos posiciones.

El pasajero disfrutará de una plaza algo más elevada de lo convencional y de unos asideros largos y robustos. A tono con el espíritu deportivo del modelo y relegando algo de comodidad para el pasajero, cuenta con pedalines retractiles y no con plataforma para los pies. El asiento se encuentra forrado con un mix de telas, todas de excelente calidad y con bordados a la vista. Además de un mullido y tamaño impecables, cuenta con un apoyo lumbar con regulación en distancia de tres posiciones para el piloto. Pensando en el frío que se vino y dada su categoría podría disponer de asiento calefaccionado, no obstante los puños sí cuentan con este accesorio. Debajo del asiento el espacio puede ser engañoso, ya que parece capaz de albergar dos cascos cuando en realidad entra uno integral y algunas cosas más. Como corresponde, cuenta con luz de cortesía para dicho espacio guardaobjetos y la apertura del mismo es mediante un motorcito eléctrico. Prácticas para guardar documentos, llaves y demás son las dos gavetas frontales con puerto de carga USB en la izquierda, pero que lamentablemente no cuentan con cerradura.

Completísimo

Quien tenga la suerte de ponerse a los mandos del 550 además de disfrutar de una cómoda y relajada postura de manejo, tendrá a disposición muchísima información. Si bien se trata de mucha data, su distribución no abrumará una vez que nos familiaricemos con los comandos de selección ubicados en ambas piñas. Absolutamente digital y dividido en tres cuadrantes, el instrumental es claro y sencillo de interpretar. Sin embargo, cuando le pega el sol de lleno se dificulta su visualización. En los cuadrantes externos vemos información sobre: velocidad, rpm, odómetro total + dos parciales, nivel de combustible, nivel de temperatura de refrigerante, voltímetro, presión de neumáticos, hora, temperatura ambiente, intervalos de mantenimiento y datos de consumo y autonomía. A este impresionante caudal de información se suma un display central en el cual podemos ver diferentes imágenes o información preestablecida así como utilizar la plataforma Noodoe de Kymco para, mediante nuestro Smartphone, customizar y acceder a mucha más info en esta pantalla.

Tal como ya mencionamos, la ubicación de los comandos en las piñas requiere de un pequeño periodo de adaptación dada su cantidad, no obstante su funcionamiento y tacto están fuera de toda discusión. Confortable tacto de puños y manijas de freno regulables en cuatro posiciones. Muy útil en un scooter de estas dimensiones y peso, cuenta con freno de estacionamiento de accionamiento manual mediante una palanca al lado de la piña izquierda.

El acceso a las funciones y el arranque de este Kymco corre por cuenta de un comando giratorio que trabaja de manera solidaria con un control de presencia. Desde dicho comando damos apertura también a la boca de llenado del tanque ubicada delante del asiento. Respecto de los espejos y una vez acostumbrados a tenerlos súper lejos (producto de su ubicación muy adelantada), la visibilidad a nuestras espaldas es total. Para cerrar el apartado de equipamiento, es importante destacar la iluminación full led de la que hace gala el AK 550, un componente que también demuestra la tecnología aplicada al modelo y el aporte a la seguridad que esto conlleva. Ver es tan importante como ser vistos, y más en un vehículo que “viaja fuerte”.