Un aspecto importante en los “casi” maxiscooters como el X-Town es su protección aerodinámica. Este Kymco no defrauda con un parabrisas que, si bien no admite regulación alguna, ofrece una desviación eólica suficiente tanto para los traslados urbanos como para los interurbanos por vías rápidas. Gracias a las estudiadas formas del frente, dicha protección la sentiremos en nuestras piernas también. 

De elegante sport o más formal, quien se ponga a los mandos del X-Town disfrutará de una comodidad sin fisuras. Al frente observamos un cuadro de instrumentos de estilo muy automotriz, con retroiluminación blanca de intuitiva y rápida lectura. Lo componen dos cuadrantes analógicos para el velocímetro y el cuentavueltas apoyados sobre un display central que informa: nivel de combustible, nivel de temperatura de refrigerante, hora, dos trips más odómetro total, voltímetro y temperatura ambiente. 

Un manillar prolijamente carenado recibirá de manera descansada nuestros brazos gracias a su curvatura. Los comandos en las piñas son los vistos en el Downtown, que recordemos son de buena calidad y funcionamiento al igual que las palancas de frenos de aluminio con regulación en distancia de cuatro posiciones. Espejos con bonitos brazo soporte ofrecen una sencilla regulación para obtener una destacable visión de lo que sucede a nuestras espaldas. 

En el “debe” anotamos el freno de estacionamiento, que por lo general está asociado a los scooter de alta gama pero que consideramos importante en un vehículo de estas dimensiones. En el “haber” ofrece un doble faro halógeno delantero de muy buen poder lumínico acompañado de intermitentes de tulipa transparente e igual tecnología integrados al carenado. Atrás equipa un grupo óptico full led (intermitentes incluidos) con una iluminación que forma alegóricamente una “X” en su luz de posición/stop. 

 

Más económico

El 250 es, si se quiere, un poco la razón de ser de este scooter que tantas similitudes de espacio y confort comparte con el Downtown. Además de reducir lógicamente el costo de adquisición, ofrece unas prestaciones más domésticas (que redundan en un consumo menor) para un público que quizá no requiera de esos 10 CV y pico de más que ofrece el Downtown. Monocilíndrico, 249 cc, distribución OHC con 2 válvulas, refrigeración líquida e inyección electrónica anuncia la ficha suministrada por Kymco Argentina. Los 21,6 CV le son suficientes para mover ágilmente por la ciudad los 180 kg en orden de marcha que acusa sobre la báscula. La velocidad final es un dato que le puede interesar a aquel que tenga que tomar autopista a diario: está en el orden de los 130 km/h aunque es cierto que en una oportunidad y “esperándolo” conseguimos unos 10 km/h más de marcador. 

Las vibraciones están mitigadas muy prolijamente hasta las 6.500 rpm, de allí en adelante las notaremos en el asiento y los pies. Es decir que desplazándonos entre el tráfico urbano, solo en los momentos de abrir gas a pleno y cuando la CVT enrosque al “mono” notaremos estas vibraciones. Por lo demás, se trata de un conjunto sereno y con un confort de marcha muy logrado con el cual será solo un trámite atravesar las embotelladas calles de la ciudad. 

La transmisión por variador automático no presenta “grises” en su funcionamiento con ausencia total de patinamientos, vibraciones y/o trepidaciones. El consumo y la autonomía (gracias a los 13 litros de capacidad del tanque) son otros de los aliados del X-Town. Durante la semana de pruebas registramos un promedio de 3,8 litros cada 100 km recorridos. 

La configuración de suspensiones responde a un producto destinado a ciudades con una red vial en mejores condiciones que la nuestra, donde cráteres y otros obstáculos urbanos no son un problema a tener en cuenta. Tanto la horquilla como el juego de amortiguadores traseros ofrecen un desempeño dinámico muy estable y seguro a velocidades de autopista y confortable dentro de la ciudad siempre y cuando no nos olvidemos del acotado recorrido de dichos componentes. Colaboran positivamente los neumáticos marca Kenda en medidas 120/80-14 y 150/70-13 adelante y atrás, respectivamente. A la hora de detener sus scooter Kymco sabe lo que hace, con sistemas de buen poder y fácilmente dosificables. Un disco delantero de 260 mm con pinza de doble pistón y un trasero de 240 mm con una pinza similar ofrecen el rendimiento óptimo esperado de la casa especialista en movilidad urbana.  

 

· En pocas palabras

El parabrisas sin regulación ofrece una desviación eólica suficiente tanto para los traslados urbanos como para los interurbanos. 

Debajo del amplio asiento caben sin problemas dos cascos y algún otro objeto más.

 

 

· Lo más…

Calidad general

Confort de marcha

Protección aerodinámica

 

· Lo menos…

Sin freno de estacionamiento

Vibraciones a más de 6.500 rpm

Asiento ancho en parte delantera

 

· Datos complementarios

Fabricante Kymco Argentina

Garantía 2 años o 20.000 km

Colores: negro, gris, blanco