Con el cierre de un 2017 muy positivo para el sector y con un año en curso que se espera igual o mejor, Zanella incorpora a su line-up la primera naked de cilindrada media/alta. Sí, es una apuesta ambiciosa y fuerte, pero sin dudas en el momento indicado.

Confort

El asiento es de una pieza de dos niveles bien diferenciados, de sobresaliente mullido y forrado en tapizado antideslizante. Si bien se trata de una naked de dimensiones compactas, es bastante amable en cuanto al tamaño de la plaza del acompañante. Además, cuenta con un robusto juego de asas que se integran a una parrilla trasera capaz de soportar la adaptación de un baúl top case. Respecto de la ubicación de los pedalines del segundo a bordo, no podemos decir lo mismo, ya que como en la mayoría de las naked se encuentran bastante altos obligando a flexionar demasiado las rodillas. El colín se descuelga con un diseño minimalista, con el faro led integrado a las líneas del mismo.

Ofrecer una posición de manejo muy descansada es un aspecto destacable y del que puede presumir, ya que la convierte en una opción más que valida para los traslados diarios. Pedalines levemente retrasados, piernas bien integradas al conjunto, espalda erguida y brazos que encuentran de manera muy natural al ancho y grueso manillar. El punto negativo lo aporta el tablero, que no condice para nada por diseño, calidad e información que ofrece con una moto de este segmento. Es mixto con los testigos luminosos muy desperdigados, con una pequeña esfera para el tacómetro acompañada por un display que informa: velocidad, consumo instantáneo, odómetro total y parcial. Imperdonable la falta de un medidor de nivel de combustible (solo un testigo de reserva), temperatura de refrigerante e indicador de marcha engranada. Algo similar pasa con los comandos en las piñas, que no pueden disimular su origen “low cost”. Agradables y de buen tacto las manijas de embrague y freno (esta última con regulación en distancia). Por su parte, los espejos ofrecen una rápida y sencilla regulación gracias a unos brazos soporte lo suficientemente largos.

Dócil y rendidor

De entrega enérgica, el “mono” de 652 cc justifica perfectamente los para nada despreciables 60 Nm de torque. Si bien no es la más potente con sus 49 CV, tampoco desilusiona y se perfila como una excelente moto escuela para los que se inician en las cilindradas mayores. Otra particularidad a tener en cuenta es que a partir de las 4.000 rpm se puede percibir un nivel de vibraciones que puede llegar a ser molesto. No obstante, nada que uno no espere en un mono de este cubicaje y origen.

El consumo es uno de los puntos fuertes del modelo, con una media de 4 litros para recorrer el centenar de kilómetros, promedia así una autonomía cercana a los 300 km. Si bien a leer la ficha nos llamó la atención que la caja solo fuera de 5 velocidades (merecería una 6ta), durante la prueba pudimos corroborar un acertado escalonamiento de las marchas que permite exprimir al máximo las bondades de este “mono”. El comando es de accionamiento corto, pero nos gustaría que marcara un poco más la inserción de marchas.

Al igual que la ergonomía, la parte ciclo está muy lograda en el “buque insignia” de Caseros. La gruesa horquilla invertida transmite buenas sensaciones e información al piloto. El tarado elegido permite un aplomado paso por curva sin penalizar en exceso el confort de marcha en ámbitos urbanos. El monoshock trasero, con depósito integrado de gas nitrox, también ayuda a redondear un conjunto controlable y fácil de llevar. La marca declara 188 Kg en orden de marcha. Un valor correcto, pero que parecen algo más en la práctica.

Sin duda alguna, uno de los detalles que más nos ha llamado la atención, además del juego de suspensiones antes mencionado, radica en el apartado de frenos. Equipa un juego de pinzas de cuatro pistones que muerden discos de 310 mm adelante y el eje trasero la convencional de un solo pistón y disco de 250 mm. Sin embargo, lo más importante es que todo este sistema ha sido firmado por Nissin, al igual que las bombas hidráulicas (con flexibles mayados de acero) lo cual asegura calidad en el apartado. Fácil dosificación en el principio de la palanca del freno delantero y contundencia y mordiente sobre el final. El juego de neumáticos Pirelli Angel que monta la RZ7 también es para destacar. Cauchos de excelente calidad que otorgaron suficiente adherencia y que sin dudas ayudan a la seguridad.

Lo más

-Ergonomía general

-Eficiencia de las suspensiones

-Calidad equipo de frenos

Lo menos

-Instrumental y comandos

-Vibraciones a más de 4.000 rpm

-Sonido del escape

Ficha técnica

MOTOR

 

Tipo

Monocilíndrico, 4 tiempos

Distribución

DOHC, 4 válvulas

Alimentación

Inyección electrónica

Refrigeración

Líquida

Diámetro por carrera

100 x 84 mm

Cilindrada

652 cc

Potencia declarada

49 CV a 6.500 rpm

Torque

60 Nm a 6.000 rpm

Relación de compresión

11,2:1

Encendido

Electrónico

Arranque

Eléctrico 

TRANSMISIÓN

 

Caja

5 velocidades

Embrague

Multidisco en baño de aceite con accionamiento manual

Transmisión final

Cadena

CHASIS

 

Configuración

Tipo diamante

SUSPENSIONES

 

Delantera

Horquilla hidráulica invertida

Recorrido

n/d

Trasera

Monoamortiguador regulable

Recorrido

n/d

FRENOS

 

Delantero

Doble disco de 310 mm con pinza de doble pistón

Trasero

Disco de 250 mm con pinza de pistón simple

RUEDAS

 

Neumático delantero

120/70-17

Neumático trasero

160/60-17

DIMENSIONES

 

Largo / Ancho / Alto

2.035 / 850 / 1.150 mm

Distancia del suelo

150 mm

Distancia entre ejes

1.420 mm

Altura del asiento

815 mm

OTRAS CIFRAS

 

Tanque de combustible

13 litros

Peso en seco

175 kg

Velocidad máxima

170 km/h (estimada)