Luego de una larga espera, Honda Argentina presentó en simultáneo con otros países de la región a la CB 150 Invicta, la nueva sport de baja cilindrada con la que la marca del ala viene a plantarse frente a la superventas FZ16. En otros mercados latinoamericanos es un restyling, pero aquí surge como un producto totalmente nuevo que incorpora en su diseño rasgos fieles de familia CB y soluciones tecnológicas inéditas para su segmento. Fabricada en la planta que la marca posee en la localidad bonaerense de Florencio Varela, arriba al mercado con buenos argumentos.

En forma

El lateral de la Invicta imprime mucho músculo, acorde a las intenciones sport del modelo. El depósito de combustible de líneas muy filosas, deportivas y funcionales es el gran protagonista, ya que ergonómicamente es perfecto. Después de mucho criticarlas en otros modelos de la marca, la tapa de reabastecimiento por fin es de aluminio rasante, pero lamentablemente no posee bisagra, componente que ayuda a la comodidad en las paradas en las estaciones de servicio. Sobre los laterales del tanque podemos observar la bonita insignia en relieve del “ala”. Son de la partida también unos carenados laterales flotantes con entradas de aire que otorgan robustez al conjunto. De más está decir que en lo concerniente a terminaciones, tornillería, pasaje de cables y mangueras no hay objeciones, es de primera calidad y acorde a lo que esperamos de una moto de la marca. La mecánica está prolijamente presentada en un tono gris oscuro, siendo negro solo el chasis. Los soportes construidos para las estriberas (ambos juegos totalmente recubiertos en goma) del acompañante y el basculante son de acero. El asiento de una pieza y de dos niveles bien definidos es generoso tanto en dimensiones como en mullido para ambas plazas, invitándonos a pasar largas horas sobre la CB sin el consecuente cansancio. El segundo a bordo además de disfrutar del confort brindado por el asiento y la correcta posición de las estriberas, se sentirá seguro al afirmarse a las robustas asas de sujeción construidas en aleación.

Liviana

El contenido peso (127 kg declarados en seco) y los escasos 785 mm de altura de asiento, hacen que sea muy sencilla la tarea de ponernos a sus mandos, sea cual sea nuestra talla. Posee pie lateral de apoyo y caballete central. Lo primero que nos llama la atención es su tablero 100% digital de fácil e intuitiva lectura. Realmente parece el de una moto de mayor valor por su percepción de calidad. Posee tacómetro de segmentos e informa velocidad, km totales, parciales A y B, hora y nivel de combustible (muy preciso, dicho sea de paso). Todo con una retroiluminación naranja que brinda una óptima visibilidad en la oscuridad. Si nos ponemos exigentes podemos pedir un indicador de marcha engranada. Por encima, se encuentran los indicadores luminosos de neutro, intermitentes y luz alta. Nos llamó la atención la ausencia de testigos luminosos de información crítica. Otra particularidad es la ubicación del cebador, justo al lado de la llave de contacto, algo que resultó ser muy cómodo. La posición de manejo es otra de sus virtudes: rodillas a 90 grados, espalda erguida y brazos levemente flexionados. La postura ideal para una moto pensada para largas jornadas de uso urbano. Los espejos cumplen su función correctamente, de fácil regulación, no presentan vibraciones a ningún régimen. Los comandos de las piñas son correctos en su funcionamiento aunque parecen medio “pobres” en materia de diseño con respecto a otros detalles de la Invicta y el tacto del de los intermitentes es algo frágil, por lo menos en nuestra unidad de prueba. Nos gustaría que en la piña derecha estuviera el interruptor de pare-motor, más práctico y al alcance que la llave. Tanto el accionamiento de las palancas de freno y embrague como el grip de los puños están dentro de lo esperado.

El motor que da vida a la nueva Invicta es un monocilíndrico de 149 cc, 2 válvulas, refrigerado por aire, que eroga la nada despreciable cifra de 14 CV a 8.500 rpm. Destacable puesta en marcha en frío, tirando del cebador y dándole arranque ya sea electrónicamente o con la patada. Se muestra como un propulsor muy progresivo y brinda mucha respuesta desde abajo, pero eso sí; nos obliga a llevarlo alegre para no quedarnos faltos de respuesta en 1era y 2da marcha, ya que son relaciones largas, no así el resto que están bien escalonadas. El accionamiento del comando de caja (doble efecto con talonera) es extremadamente suave y preciso. La suavidad de marcha es única en su segmento, el ruido al ralentí es casi imperceptible y las vibraciones son realmente muy contenidas en todo el régimen. El consumo es bajísimo, registrando apenas algo más de 3 litros cada 100 km recorridos en tramos mixto (ciudad y autopista), que junto a un tanque de 12 litros auguran una autonomía intachable. Recordemos también que cuenta con batería MF que no requiere recarga y la novedad del filtro de aire viscoso que no precisa limpieza ni recambio.

Robusta

El chasis está construido en tubos de acero y es del tipo diamante. La parte ciclo se complementa con una horquilla hidráulica que absorbe muy bien las irregularidades y transmite firmeza y seguridad a alta velocidad. Atrás se cuenta con un monoamortiguador regulable en cinco posiciones de precarga de resorte de tarado tirando a firme, ideal para encarar curvas rápidas. Se podría decir que la ciclística de la CB está orientada más a lo sport por su configuración, resultando muy segura y estable a alta velocidad; no obstante no merece críticas en su desempeño urbano.

El apartado de frenos es otra de sus cualidades, tanto atrás como adelante es impecable ya sea para dosificar o frenar con decisión. Quizá, por su gran mordiente, requiera un tiempo de adaptación el freno trasero para quienes vengan de máquinas con freno posterior de expansión interna, pero una vez familiarizados se puede complementar la frenada delantera con mucha solvencia y seguridad. Por otro lado, los frenos se mostraron muy eficientes a alta velocidad y no evidenciaron fatiga prematura. La FZ16 ahora tiene una rival de la misma estirpe y calidad. La batalla en las ventas está declarada. La calle será testigo.

A favor

-Diseño deportivo
-Respuesta del motor
-Postura descansada de manejo
-Eficacia de los frenos

En contra

-Comandos en las piñas
-Falta bisagra en tapa de tanque
-Neumáticos angostos
-Falta indicador marcha engranada

Ficha técnica

MOTOR  
Tipo Monocilíndrico, 4 tiempos
Distribución OHC, 2 válvulas
Alimentación Carburador 
Refrigeración Por aire
Diámetro por carrera n/d
Cilindrada 149 cc
Potencia 10 CV a 8.000 rpm
Torque n/d
Relación de compresión 9,5:1 
Encendido Electrónico por CDI
Arranque Eléctrico 
Lubricación  Cárter húmedo
TRANSMISIÓN  
Caja 5 marchas
Embrague Manual
Transmisión primaria Cascada de engranajes
Transmisión final Cadena de retenes
CHASIS  
Configuración Doble viga en tubos de aluminio de sección cuadrada y basculante del mismo material
Inclinación de la dirección n/d
Avance n/d
SUSPENSIONES  
Delantera Horquilla hidráulica invertida sin regulación
Recorrido n/d
Trasera Monoamortiguador vertical
Recorrido n/d
FRENOS  
Delantero Disco simple de 240 mm tipo Wave con pinza de doble pistóns 
Trasero Disco simple de 220 mm tipo Wave con pinza de pistón simple
RUEDAS  
Llantas De aleación de aluminio y 6 rayos 
Neumático delantero 80/100-17
Neumático trasero 110/80-17
DIMENSIONES  
Largo / Ancho / Alto 2.045 / 751 / 1.060 mm
Altura del asiento 1.325 mm
Distancia entre ejes 785 mm
OTRAS CIFRAS  
Tanque de combustible 12 litros
Peso en seco 127 kg
Velocidad máxima 120 km/h (estimada)
 
Consumo promedio 3,2 l/100 km (estimada)