Cuando un conjunto está probado, es bien conocido y funciona sin fisuras, por lo general no se lo toca. Este es el caso del chasis y suspensiones de la Ténéré. Se trata de un semi doble cuna en tubos de acero de alta resistencia que se ancla a un basculante de aluminio de sección cuadrada. Respecto de las suspensiones, se combinan componentes sencillos pero efectivos junto a recorridos generosos y un setting de fábrica orientado al confort. La horquilla (con los típicos fuelles protectores) es telescópica simple, sin posibilidad de ajuste alguno y con un recorrido total de 220 mm. El monoamortiguador trasero (solo regulable en la precarga del resorte) se ancla a un sistema de bieletas progresivo que hará que el basculante recorra un total de 200 mm.

En el apartado frenos ofrece disco para ambas ruedas. La delantera monta uno de 245 mm mordido por una pinza de doble pistón, mientras que la trasera equipa uno de 203 mm con pinza de pistón simple y mantiene el protector plástico para la mordaza. El funcionamiento no admite crítica alguna, de fácil dosificación y suficiente para detener a esta aventurera de forma segura.

Por supuesto, las ruedas no escapan a la infalible receta de toda trail: utiliza la combinación de 21” y 18” adelante y atrás, respectivamente. Las llantas de rayos cruzados montan neumáticos de uso mixto. Se sienten muy a gusto sobre asfalto, pero pecan de “algo justos” cuando nos adentramos en caminos off-road.

 

Te conozco

A nivel motriz tampoco se introdujeron cambios, ya que se impulsa con el conocido y rendidor monocilíndrico a inyección de 249 cc, SOHC de 2 válvulas y refrigerado por aire. Recordemos que ofrece una potencia máxima de 20,7 CV a 8.000 rpm y un par de 21 Nm a 6.500 rpm. Irreprochable suavidad y precisión gracias al sistema de inyección electrónica que, si bien es de concepción simple y data de algunos años, es suficiente para alimentar con la dosis justa de combustible a este “dos y medio”.

La buena respuesta desde bajo régimen y el escalonamiento de su caja de 5 marchas hacen que movernos por el denso tráfico urbano sea solo un trámite. En contrapartida, obtendremos su velocidad máxima de 140 km/h con una quinta marcha muy exigida. Es un motor bastante contenido de vibraciones hasta pasado el medio régimen, siendo a partir de allí donde se perciben las típicas (sin llegar a ser demasiado molestas) de un monocilíndrico. Por esta razón, nos hubiese gustado contar con una sexta marcha para poder relajar el motor a velocidades crucero, percibir menos vibraciones y contener aún más el consumo. Aunque claro, este último no es un problema para la Ténéré ya que con sus 16 litros de capacidad y un consumo medio que nunca superó los 4 litros para recorrer el centenar de kilómetros es capaz de alcanzar una autonomía cercana a los 400 kilómetros.